martes, 24 de febrero de 2009

La Insólita vida del fakir Daja-Tarto contada por él mismo.


Editorial Colón. Barcelona 1990.
254 pag.

Mi nombre: Gonzalo Mena Tortajada.. Español. Nací en el año 1904 en Cuenca, Ciudad Encantada y digo siempre que estoy encantado» de haber nacido allí, porque a pesar de presentarme en mi actividad artística como un Príncipe indio, jamás renegué de mi tierra natal.

El apellido Tortajada escrito al revés es DAJA-TARTO, nombre artístico por el que se me conoce.

Mis padres, Jesús y Saturnina, tuvieron cinco hijos: Gonzalo, Magdalena, Luis, Francisco y Manuel, falleciendo estos dos últimos a temprana edad. Los diez primeros años de mi vida transcurrieron en Cuenca sin nada digno de mención. Mi padre era sastre y ganaba un sueldo ínfimo. Cursó una instancia a la Dirección General de Seguridad de Madrid solicitando una plaza de guardia que le concedieron. Por ese motivo toda la familia nos trasladamos a la capital de Espana.

Recuerdo que en mi infancia fui muy travieso y rebelde hasta el punto de que mis padres se vieron obligados a internarme en el Correccional de Santa Rita, donde permanecí durante dos años antes de lograr escaparme y en el que ya no volvieron a admitirme. Empezaba a vislumbrarse la gran personalidad que me ha caracterizado toda la vida por haber hecho siempre mi santa voluntad.

A los once años, por una recomendación, me colocaron de botones en el Hotel Ritz. En esta época conocí a personajes importantes entre los que he de destacar a Charles Chaplin, a Francisco Cambó, al Conde de Romanones, a Antonio Maura, etc., etc.

Hacia el año 1919 me reunía con un grupo de aficionados a los toros y, por las noches, toreábamos de «salón> con Emilio Méndez, Sacristán, Fuentes y Ramón Corpas (padre de los toreros Corpas). Como disponía de algún dinero y ya tenía el «gusanillo» de los toros, hice amistad con un tal «Santitos», que me propuso ir a Talavera de la Reina a ver la corrida de Joselito. Como ese día estaba libre del trabajo del hotel, acepté y nos marchamos los dos a Talavera. Fue precisamente el día de la desgraciada muerte de Joselito ya en el año 1920. Por esta causa, con el jaleo que se armó, se nos hizo tarde y no pudimos coger el tren de regreso a Madrid y, ante el temor que teníamos a nuestros padres, no volvimos a casa ninguno de los dos.

Esto motivó que perdiese mi colocación en el hotel. Así que, unas veces por carretera y otras colados en los trenes, llegamos a Barcelona. Ya hecho a la aventura y no encontrando ocupación en esta ciudad, dejé a «Santitos» porque éste no tenía valor para ir en un barco de polizón y regresó a su casa y yo me enrolé de pinche. Ayudando al cocinero llegué a Melilla con mi recién adquirida experiencia.

En el año 21 surge el desastre de El Anual. Toda Melilla marchó al muelle con la esperanza de embarcarse, aunque hubiese sido en una barquichuela. Los moros tiraban desde el Gurugú y caían los obuses en el barrio Real de Melilla. Dos días en el muelle esperando una tabla de salvación que no llegaba. A las siete de la mañana del tercer día entró un barco con una bandera del Tercio; al frente venían los legionarios de Ceuta, con el teniente coronel Millán Astray y, de comandante, Francisco Franco. Mientras el barco arribaba al muelle, Millán Astray pronunció una arenga con la que enardeció los ánimos. Efectivamente, salieron para la Segunda Caseta que es donde los moros se habían hecho fuertes, y luchando cuerpo a cuerpo, consiguieron arrojarles de sus posiciones y adueñarse de la situación.

Volvió la normalidad, salvándose de una muerte cierta todos los habitantes de Melilla.
A los pocos días, comí una ración de caracoles morunos, y qué infección intestinal cogí! Me había contagiado el tifus y estuve dos meses en el Hospital de Infecciosos.

Al salir, como me había quedado sin colocación, cogí otro barco también de polizón y desembarqué en Málaga.

....
Llegó el momento de servir a-la Patria. Fui de la quinta del 25. Me tocó el Décimo Ligero de Artillería, en Getafe. A los cinco meses me trasladaron a Barbastro, en Huesca. Era un pueblo pequeño y bastante aburrido y me dio por comprar libros de Julio Veme, de Alejandro Dumas, etc. Uno de esos días de adquisición de libros, cayó en mis manos uno que se titulaba «Misterios de la India» .Este libro cambió mi vida por completo. Empecé a estudiar los experimentos e intrigas de los fakires. Según leía y releía estos libros (que rebuscaba en las dos únicas librerías de libros viejos) me propuse definitivamente olvidarme de los toros y crear y montar un número de fakir que no se pareciese a ninguno.

Tantas pruebas hice con mi cuerpo y con tanta voluntad que, en año y medio que me quedaba por terminar el servicio militar, conseguí maravillas. Entusiasmé a los soldados y logré hacer experimentos extraordinarios sin imaginarme que, después de pasado algún tiempo, pudiera intrigar a los públicos y asombrar a la Ciencia Médica.

Me licencié y marché a Madrid. Con un gran esfuerzo de voluntad conseguí olvidarme del asunto del toreo y me propuse ser un artista de fama. Me presenté en el desaparecido Café Madrid y empecé a hacer amistad con artistas de circo y variedades.


domingo, 22 de febrero de 2009

Sin blanca en París y Londres



George Orwell
Ediciones Destino, Colección Destinolibro. Volumen 197. Traducción de José Miguel Velloso. Barcelona, 1983. 224 páginas.

Sin blanca y París y Londres (1933), primera novela de George Orwell, es como un manual de lo vagabundos y mendigos, y también un estudio del hambre en su aspecto biológico, con sus consecuencias intelectuales: afina el ingenio y acrece la audacia, primeramente, para terminar aniquilando la voluntad. Incisiva descripción de ambientes y personajes en el París de entreguerras, ceñido sobre todo al orbe hotelero –la servidumbre con sus gentes emigradas de toda Europa, es una crítica amarga –no sombría-, con sus ramalazos de un humor punzante y casi surrealista.

Del vagabundeaje y la mendicidad londinense tampoco ofrece Orwell una más risueña imagen. El autor ensaya una extraña y humanísima defensa del inadaptado. Su filosofía y dignificación del indigente se mezcla a conceptos de chispeante cinismo. En suma, una novela sugerente y viva, con una severa critica social de la Europa de los años treinta.

A LA VENTA EN YURI GAGARIN

Popurrí de la chirigota Los Enteraos (2009)

domingo, 18 de enero de 2009

Mijas. Republica, guerra, franquismo en un pueblo andaluz

Ronald Fraser
Antoni Bosch editor, Barcelona 1985
260 pág.

Mijas es un pueblo andaluz situado en una zona montañosa cerca de la costa malagueña, que antes de 1900 había formado parte de una prospera región vinícola. Arruinado por la filoxera, Mijas se convierte en testigo desesperanzado de la escasez de tierra y de los cambiantes momentos políticos: la guerra civil, la represión posterior y el continuismo de la dictadura franquista. A finales de los años 50, el turismo irrumpe entre el pueblo de esta región, desposeyéndoles aparentemente, casi de la noche a la mañana, de su propia cultura local y del tipo de subsistencia económica al que estaban habituados.



Ronald Fraser a través de los relatos de los habitantes de Mijas ha captado de forma rica y sugerente la evolución socio-política y cultural sufrida por Mijas durante gran parte del siglo XX. Sesenta hombres y mujeres –jornaleros, propietarios rurales, oficiales, miembros del grupo dirigente, tenderos, extranjeros residentes…- de diferentes generaciones y condición económica hablan de sus vidas y aspiraciones, así como de sus experiencias y visión del presente, acercándonos de forma renovadora a la comprensión de nuestro pasado más recientes: la Republica, la guerra y las dos primeras décadas del franquismo.

Índice:
Prólogo
Introducción – Verano de 1957
I. Los ancianos
II. Terratenientes: tres hijos
III. Hombres de ideas
IV. Los supervivientes: Los años del hambre
V. Religión: Santa Patrona y cura párroco
VI. Los hombres nuevos: el grupo dirigente
VII. Empresarios
VIII. Hombres y mujeres: noviazgo, matrimonio y paternidad
IX. Un país extranjero
X. Extranjeros: la llegada del turismo
XI. Juventud: “La buena vida”
XII. La ley y el orden
XIII. Novios
XIV. La escuela del pueblo
XV. Hoy… ¿Y mañana?
Apéndice A: Coste de la vida y salarios en Mijas
Apéndice B: Tierra, propietarios y agricultura
Apéndice C: Algunos aspectos de las condiciones sociales de la Malaga rural en 1960-68
Agradecimientos.

jueves, 15 de enero de 2009

sábado, 10 de enero de 2009

El circo criollo

Datos y documentos para su historia.
Con resúmenes históricos, literarios, biográficos; notas explicativas, juicios sobre autores y obras corrientes, estilos, temas y proposiciones de estudio.
Raúl. Castagnino.
Clásicos Hispanoamericanos. Editorial Plus Ultra.
Buenos Aires 1969.
157 p

El presente ensayo es el primer intento de realizar con algún método esa historia que reclama nuestro circo. Por lo tanto, no es ni puede ser exhaustivo. Se trata de un paso inicial: acumulación y ordenación cronológica de datos dispersos a los largo de dos siglos y procedentes en su mayor parte de fuentes éditas. El objetivo se proyecta sólo en extensión superficial y no aspira a concretarse sino en una primera síntesis cronológica. El segundo paso, sí, deberá darse en profundidad y los mojones quedan aquí trazados siguiendo las grandes líneas de la historia patria.


El circo criollo, como la dramática, refleja los acontecimientos fundamentales de la nacionalidad – a veces mucho antes que el teatro- y lleva sobre éste la ventaja de estar más próximo a la masa popular. El teatro es solaz únicamente de “élites” intelectuales y sociales, y queda ajeno al espíritu del pueblo. El circo, en cambio, constituyendo siempre esparcimiento para todos, tiene sus más consecuentes adeptos en el núcleo popular. Por otra parte, creo que, en la Argentina, como entretenimiento público, el circo ha sido más afectivo y de mayor latitud que el teatro. Este siempre ha constituido esparcimiento ciudadano e ignoró a los públicos campesinos. Antes de la divulgación del cine y la radiofonía, cuántas poblaciones del interior de la Republica que jamás pudieron acariciar la realidad de una función teatral, sin embargo vieron llegar hasta ellas las carpas de lienzo del circo criollo y representar en los tablados y picaderos las obras dramáticas ciudadanas. Los circos peregrinos han sido, en este sentido, la única oportunidad de diversión y el sólo vehiculo de un mínimo de arte que durante más de un siglo conocieron millares de argentinos.

Circo criollo en Wikipedia.

Autores de dramas gauchescos, sainetes y revistas – Siglo XIX (por Bernardo Carey)

Circo Méliès

Índice

Antecedentes
II. El circo en la Colonia (1975-1810)
III. El circo en los años de las gesta nacional (1810-1829)
IV. Las atracciones circenses durante la época de Rosas (1829-1852).
V. Después de Caseros (1852-1880)
VI. Pablo Raffeto, el Bárnúm genovés
VII. La familia Podestá
VIII. Juan Moreira en el picadero
IX. El drama criollo y los circos finiseculares
X. Pepino 88, clown criollo
XI. Otros circos finiseculares (1880-1900)
XII. Frank Brown, payaso inglés
XIII. El circo criollo se va... (1900-24)
Apéndice: algunas muestras de la terminología circense.

miércoles, 7 de enero de 2009

sábado, 27 de diciembre de 2008

Lucha contra el crimen y el desorden.




Memorias de un Teniente de la Guardia Civil)
Cándido Gallego Pérez (Juan Español).
368 pp.
Editorial Rollan, 1957.


 Del capitulo III de la Segunda Parte, narraciones episódicas: Un viaje en compañía del verdugo de Madrid.

Casimiro Muñiz [Municio] había sido guardia de Seguridad, cuando los miembros de esta fuerza ganaban poco más de 15 duros mensuales. Anunciado el correspondiente concurso –al que se presentaron 14 aspirantes para ocupar la plaza terrorífica de criminal al amparo de la ley humana- le fue adjudicada, no sabemos porque méritos, ya que Muñiz era un pobre hombre que temblaba antes sus presuntas victimas. Alto, endeble, seco, de cuarenta y un años, boca desdentada, causaba un aspecto repugnante y grotesco.

Parco en palabras, como si toda su vida y su trágico destino delatara la brutal lucha que en su interior sostenían la conciencia y el deber, Casimiro procuró desde los primeros momentos hacerse simpático, tratando de suprimir la repugnancia que su macabro cometido pudiera causar en nosotros. Parecía percatarse de que nosotros, pertenecientes al Cuerpo Benemérito aureolado con tantas acciones humanitarias y bellas, encargado por la Ley de perseguir al crimen –teníamos que proteger al criminal que esa misma Ley facultaba en nombre de la justicia de los hombres para asesinar impunemente, con todas las garantías de seguridad.

Acomodados en un departamento de segunda clase, comenzamos a fumar mientras el tren corría devorando kilómetros en ruta hacía las dilatadas llanuras de la campiña manchega. El humo de los cigarrillos pareció templar la inicial atmósfera de frialdad:

- Pero, hombre, ¿y cómo se le ocurrió a usted… ser verdugo?
- La vida, señor Guardia. ¡La vida! Esta perra vida, la vida, la familia, los agobios, el hambre. Yo era guardia de Seguridad. Ellos, como ustedes, están mal pagados. Me engolosiné con las 225 pesetas que se ofrecían y un mal día, cunado leí el anuncio del concurso, lo solicité. Me asusté, guardia, me asusté, puede creerme, cuando me comunicaron el fallo. Ya no podía retroceder. Mi pobre mujer, una verdadera santa, enfermó de la impresión cuando lo supo.


> Casimiro –me dijo- ¿tú, un asesino a sueldo del Estado? Pero… ¿sabes lo que has hecho?
> Tenía los ojos desorbitados, la misma mirada terrible que luego he visto en la cara de mis… ¡victimas!
> Mujer, - le dije, para tranquilizarla- , si casi no tendré que “actuar” nunca. ¡Ya lo verás!
> Pero ella, la pobre, la santa y buena mujer, fue mi primera victima. Enfermó de gravedad. Estaba en estado, y su muerte, acaecida a los pocos días, acarreó y arrastró otra victima inocente: el recién nacido. Luego se me murió otro hijo.

El hombre desgranó el rosario de desdichas, como si hubiera caído el peso de la peor maldición.

Ladrones profesionales

Edwin H. Sutherland.
Colección Genealogía del poder. Las ediciones de la Piqueta.
236 páginas.
Madrid, 1988.



No es muy frecuente que un profesor universitario y un ladrón profesional se reúnan para escribir un libro. Los lectores juzgaran acerca del resultado. Edwin H. Sutherland uno de los principales representantes de la Escuela de Chicago, e inspirador de este singular documento, resume así su interés.

“En primer lugar, la burguesía podrá ahora conocer un medio que desconocía casi completamente y se obstinaba en no reconocer como profesional. En segundo lugar revela a cualquiera que quiera estudiar un caso concreto cuál es el marco en el que viven los ladrones. En tercer lugar, este informe contribuye al estudio de la sociología proyectando luz sobre nuestras instituciones sociales. En cuarto lugar, se deduce de este trabajo que los métodos punitivos o las reformas administrativas son incapaces de yugular la criminalidad. Lo que hay que modificar es el orden social en profundidad. Por último, esta obra podrá ser el punto de partida de investigaciones más profundas acerca de los ladrones de profesión”.

Existe una razón más a añadir a las anteriormente mencionadas: la relativa impunidad de la que gozan los ladrones profesionales permite a Sutherland desplazar el ámbito a los delitos de cuello blanco.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Hablan los trabajadores

Ronald Fraser
Ed Nova Terra. Colección Trabajo y Sociedad. Barcelona 1970

277 pág.

                              
                                                                    EN VENTA EN YURI GAGARIN LIBROS !!!!!

Del prólogo de Fraser

Hablamos de nuestro trabajo, pero rara vez decimos lo que íntimamente pensamos de él. Nos pasamos la mayor parte de nuestras vidas trabajando, pero rara vez disponemos de tiempo para meditar en lo que nuestros empleos significan para nosotros. Esta barrera es curiosa, es como si un sector vital de nuestras vidas estuviera incomunicado o, tal vez, como si no valiese la pena comunicar con él. Sin embargo, el trabajo, la capacidad de actuar humanamente en el mundo, es una experiencia compartida que, para la mayoría de nosotros, se realiza en común con otros, y que para cada uno es efectuado, aunque sea en privado, de cara a los demás.

Por medio del trabajo, por medio de la transformación del ambiente a través del trabajo, producimos la sociedad en la que vivimos, nos producimos a nosotros mismos. Al propio tiempo, la sociedad produce nuestro trabajo, la canaliza y la define, perfila su propósito y la recompensa de acuerdo con sus fines. Inquirir cuál es el propósito del trabajo equivale a preguntar simultáneamente qué fin le asigna, la sociedad. ¿No será a causa de ello que esta pregunta es soslayada tan a menudo con el silencio?



No obstante, la falta de comunicación, el silencio, es solo aparente. En este libro, hombres y mujeres que trabajan en una amplia gama de empleos han vertido los sentimientos íntimos que les sugiere su trabajo, así como el significado que éste tiene para ellos.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Nosotros los asesinos

Eduardo de Guzmán Espinosa, (1908-1991)

Ediciones Vosa, 2008
400 p. 20x14 cm. rústica


De la introducción escrita por Eduardo de Guzmán en 1976 para la primera edición de Ed. G. Del Toro.

Toda la tragedia fue consecuencia de la guerra, del clima intolerable e intransigente que acompaña a todas las contiendas bélicas y de su inevitable secuela de heridas sin cicatrizar, pasiones desbordadas, injustitas y rencores. Mil veces nos llamaron criminales, y aunque nuestra conciencia rechazaba como terriblemente injusta la palabra ofensiva, acaso lo fuéramos realmente por haber recurrido también a la violencia cuando siempre habíamos abominado de ella. Pero en tantas ocasiones nos escupieron la palabra insultante sin que en ninguna pudiéramos contestarla, que por una reacción altanera de la dignidad herida, llegamos a proclamárnoslo nosotros mismos con el más amargo y cruel de los sarcasmos. Es un pecado de soberbia que reconozco y proclamo pasados muchos años de reflexión, cuando a nadie culpo ni acuso, torturado por la posibilidad de que, de estar cambiadas las tornas, acaso hubiéramos procedido en idéntica forma. Y cuando, tras varios lustros de dar constantes vueltas al problema, sigo sin saber en que lado me hubiera contrariado más estar, exclusivamente desde el punto de vista moral y ético.



Eduardo de Guzmán (Villada, Palencia, 1908- Madrid, 1991) es sin duda uno de los periodistas españoles del siglo XX. Durante la II Republica fue redactor jefe de La Tierra, editorialista y redactor político de La Libertad y director de Castilla Libre.

Sin otra acusación que su labor periodística, se vio condenado a muerte en 1940. Indultado y puesto en libertad en 1948, se le prohibió ejercer su profesión. En los años sesenta publicó una importantísima obra testimonial e histórica, hoy casi inencontrable. Ediciones Vosa, en colaboración con El Garaje Ediciones, ha recuperado a este autor imprescindible. Tras haber rescatado del olvido La Muerte de la Esperanza y El Año de la Victoria, Vossa presenta Nosotros los asesinos, colofón de su obra magna dedicada a la guerra y posguerra más trágicas que haya vivido nuestro país.

Presentación del libro por Manuel Blanco Chivite y Carmen Bueno, compañera de Eduardo (libreria La Malatesta)


lunes, 6 de octubre de 2008

El manuscrito encontrado en Ciempozuelos.

Análisis de la historia clínica de Aurora Rodríguez.
Guillermo Rendueles Olmedo.
Genealogía del Poder, nº 16.
Las Ediciones de la Piqueta.
229 p.

La psiquiatría clásica, y también en gran medida la psicología contemporánea, han promovido una concepción del sujeto que se caracteriza por su extraterritorialidad social. En este sentido las historias clínicas, esas fichas técnicas personales e intransferibles, constituyen una buena prueba de la distribución de pacientes en casilleros y del reduccionismo imperante en los códigos médico-psicológicos.


Guillermo Rendueles, psiquiatra y profesor de Psicopatología de la Universidad de Oviedo, pone a prueba, en este lucido libro, la conocida tesis de Marx: “la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, en su realidad el conjunto de las relaciones sociales”. Para ello ha librado del polvo de los archivos manicomiales la historia clínica nº 6966 correspondiente a Aurora Rodríguez, madre de Hildegart.

Con la paciencia y minuciosidad del etnógrafo pero sin su frialdad, sirviéndose de la historia oral, de la documentación histórica y de un riguroso análisis realizado sobre El manuscrito encontrado en Ciempozuelos elabora un modelo teórico que le permite no sólo devolver a Aurora a su entorno social, sino también poner al descubierto el funcionamiento de las instituciones de socialización y de resocialización vigentes en nuestras sociedades.

“A partir de los productos literales de esa práctica reductora que el anónimo psiquiatra de Ciempozuelos realiza con Aurora, en ese dialogo singular que transcurre en los primeros años de su encierro en el que se constituye como enferma interesante, hasta esos largos años en los que institución total logra destruir lo que de humano había en Aurora, intentaremos ver como, en una segunda vida manicomial, sobrevienen las ideas directrices, la utopía que guió su vida, y como, haciendo de derrota victoria tratará de reformar el manicomio, la psiquiatría, y la higiene mental; y como, de nuevo lo real la destruye y la destina a terminar su vida, en 1956, tras reducirse a hacer muñecos de trapo del tamaño de un hombre a los que intenta dar vida.

Enlaces:
Guillermo Rendueles en Wikipedia
La madre araña. Artículo de Rosa Montero en El País.

Vida y muerte de Hildegart. Artículo de Eduardo de Guzmán en Triunfo, 1973.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Sumario 22/79 Herrera de la Mancha. Una historia ejemplar.

Manolo Revuelta. 1980.
Ediciones La Piqueta y Queimada ediciones.
(191 p).



De El País, 24/05/1980.


«El balance de un año de la ley Penitenciaria se resume en que es un gran bluff, aunque técnicamente parecía avanzada y progresista», dijo ayer el abogado José María Mohedano en la presentación del libro Sumario 22/79 Herrera de la Mancha. Una historia ejemplar, del periodista Manolo Revuelta, que trata sobre las presuntas torturas y denuncias en relación con la citada cárcel. Mohedano afirmó también que «la lectura del libro invitaría a cualquier persona sensata a dudar del valor moral de muchos de los que rigen la democracia».

José María Mohedano dijo que personas que bajo el régimen anterior denunciaban atropellos tratan ahora de acallar las voces de quienes denuncian temas de represión policial o carcelaria y aludió a algunos militantes de UCD que «no sólo ocultan y justifican esos atropellos, sino que, además, inculpan, procesan y juzgan a quienes los denuncian». También hizo una larga alusión a Carlos García Valdés, ex director general de Prisiones, que presentó la ley Penitenciaria, y que dijo que, aunque en un principio había contado con un margen de confianza, había defraudado esas expectativas.«Las prisiones», dijo también Mohedano, tras referirse a la falta de sensibilidad de la izquierda, especialmente de los parlamentarios, en estos temas, «siguen controladas y dirigidas por la misma mafia». El abogado afirmo que «una parte importante del poder judicial no tiene un comportamiento democrático», y que «la judicatura es un poder, y un poder político, que no está sometido a control, democrático, aunque la Constitución diga que emana del pueblo».


Seguir leyendo


Llamados a declarar los editores del libro sobre las torturas en Herrera (El País).

Pueblo en vilo. Microhistoria de San José de Gracia

Luis Gonzalez
El Colegio de México. 1968.
Centro de Estudios Históricos
325 p.



Sería deseable que este ejemplar valioso de la historiografía lugareña pudiera ser emulado (Lázaro Cárdenas, México)
·· Por San José de Gracia, merced a su historiador, pasan todos los vientos del mundo (José Alvarado, México)
·· Luis González fail la chronique d´une communauté rurale longtemps repliée sur elle-même, sa formación, son regroupement et le interruption du monde extèrieur (Jean Meyer, Francia)
·· The slowly changing economic structure, the political and religious activities and views of the inhabitants, their cumtoms, traditions and folklore are all described in a clear and at the times humurous style (Michael P. Costeloe, Inglaterra)
·· Los méritos principales de la obra se encuentran en la amplitud de fuentes utilizadas y los diferentes recursos metodológicos (Fernando Díaz, Colombia)
·· la storia locale no è morta. Se fossa morta, questo libro sarebbe da solo capace di resucitarla (Ruggiero Romano, Italia)
·· Pueblos en vilo, is a innovating and model study (Charles Gibson, Estados Unidos)
·· El método escrupuloso y vanguardista; el estilo ágil, juvenil, perfecto (Elviro Martínez, España) ·· Luis Gonzalez also makes thorough use of diverse sources: griten documents, oral tradition, direct observation (Peter H. Smith Estados Unidos)
·· Como libro de historia es de primera. Lo es como obra literaria (Ramón Xirau, México)
·· Luis González is a skilled and innovative historian (Henry F. Dobyns, Estados Unidos).

Luis González en wikipedia

Microhistoria en wikipedia
Luis González y González (1925-2003): La historia como novela verdadera, artículo de Francisco de la Guerra
Pueblo en vilo: una propuesta mexicana de la historiografía. Artículo de Javier Cervantes Mejía.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Memoria Antifascista. Memoria en medio del camino.



Francisco Brotóns
Ed. Kale Gorria, 2002.
(360 p)


Francisco Brotóns Beneyto (Miguel) abandonó el centro penitenciario de Sevilla II en agosto de 2002 tras 25 años encarcelado en cárceles españolas. Su primera declaración pública ante la prensa allí congregada fue: “No hago declaraciones a medios fascistas”.

Miguel sabia perfectamente de lo que hablaba. Porque Francisco Brotons es, entre otras muchas cosas, el preso político antifascista que más tiempo ha padecido las celdas de la represión penitenciaria.

25 años de resistencia intramuros no caben en un libro. Es evidente. Durante años se ha hablado y publicado permanentemente de los GRAPO y del PCE(r). Sobre ellos y, sobre todo, contra ellos. Pero pocas veces –por no decir ninguna- hemos tenido la posibilidad de oír su propia voz, sus propias opiniones y experiencias, sus trayectorias militantes.

De su puño y letra, Brotóns recorre en MEMORIA ANTIFASCISTA su militancia en la otra Historia oficial que escriben los vencedores, pero está repleta de dignidad y de solidaridad. Dignidad y solidaridad que los tecnócratas no pueden descifrar, los mercaderes no pueden comprar y los cuarteles no pueden controlar.

Acceso a la página del PCE (r).
http://www.antorcha.org/